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MANIFIESTO

Una nueva ética para un nuevo cine

El cine nació pobre. Nació ligero. Nació urgente.
Una cámara, un puñado de personas, una historia ardiente.
Después, la industria lo volvió pesado: miles de técnicos, cientos de millones de dólares, ciudades enteras convertidas en logística.

Pero algo esencial se perdió en el camino:
la emoción cruda del relato, la fragilidad y la intuición, la creatividad nacida de la escasez.

Hoy, en plena era de la inteligencia artificial y la sobreproducción visual, proponemos una nueva ética:
Cine de Pedal.


1. Cine de Pedal es el cine que se impulsa con lo que hay.

Como una bicicleta, cada elemento le es esencial: nada sobra, nada falta.
No requiere combustible externo; se mueve con historia, mirada y decisión.

No es cine pobre.
Es cine austero, inteligente, ágil.
Cine que no se arrodilla ante los recursos; los transforma.


2. La potencia no está en el hardware, sino en la historia.

El público puede perdonar imperfecciones técnicas.
Lo que no perdona es el vacío.

Una inundación creada con IA

  • sonido visceral
  • montaje frenético
    = una experiencia emocional más potente que un VFX perfecto pero sin alma.

La narrativa manda.
La emoción gobierna.
El presupuesto obedece.


3. La IA no reemplaza al cine: lo democratiza.

Es el pincel nuevo, no el pintor.
Permite que un creador solo pueda fabricar imágenes imposibles
sin hipotecar su vida ni elevar un ejército de técnicos.

No es trampa.
Es evolución.


4. Menos planos, más sentido.

La velocidad mental en una tragedia real es confusa, fragmentada, silenciosa y ensordecedora a la vez.

El Cine de Pedal aprovecha eso:
tomas fugaces, intensas, casi subliminales
que el cerebro completa y el corazón recuerda.

Porque el cine no imita la realidad:
imita la percepción humana.


5. La independencia no es un presupuesto: es una postura.

No esperes permiso.
No esperes fondos.
No esperes el set perfecto.

Pedalea.
Rueda.
Construye.

El Cine de Pedal defiende la libertad creativa más radical:
la del autor que hace cine porque tiene algo que decir,
no porque tenga algo que gastar.


6. Cine de Pedal es un manifiesto para los que todavía creen.

Creen que una película pequeña puede ser enorme.
Creen que la emoción se filma con intuición, no con grúas.
Creen que el futuro del cine será más humano cuanto más accesible sea crearlo.

Este es un llamado a los realizadores, guionistas, soñadores, animadores, montajistas, solitarios, tercos y visionarios:

No esperen la industria.
Conviértanse en industria.

Porque el cine del mañana no se hará con motores…
se hará pedaleando.

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